MALDITO VIERNES

4 MILLONES de personas seguirán atrapadas en el desempleo y la pobreza laboral, según estudios recientes, en lo que queda de 2018.

No es un tema nuevo, lamentablemente. Ya nos hemos hecho eco de ello en anteriores notas de prensa publicadas por STC. Lo preocupante es que, aun conociéndose la situación actual y la perspectiva futura, no haya agentes que promuevan un cambio a mejor.

Sí es previsible que disminuya el porcentaje de población sin empleo, pero seguirá aumentando la precariedad laboral.

Los cuatro millones a los que nos referimos representan el 13,3% de la población española de entre 16 y 64 años. El 75% de las personas vulnerables no reciben ninguna prestación y más de la mitad se concentran en Andalucía, Comunidad Valenciana, Cataluña y Madrid.

De los 4 millones, el 38,25% seguirán en riesgo de seguir sin empleo y el 61,78% restante en empleos precarios. El perfil de los que seguirán sin empleo es, principalmente: mujeres, mayores de 45 años, con estudios inferiores o equivalentes a la ESO y que llevan 4 años o más buscando empleo. El perfil de los que caerán en la trampa de la pobreza laboral es también principalmente mujeres y, en esta ocasión, los menores de 34 años.

Ellos podrán ser víctimas, entre otras cuestiones, del llamado “Efecto Lunes”. Una manifestación más de la precarización del empleo que sucede cada lunes, día de la semana que más altas en la Seguridad Social se producen y que está correlacionado con el también llamado “Efecto Viernes”, día de la semana en el que se tramitan más bajas de cotizantes.

Esto tampoco es nada nuevo ya que históricamente nuestro país encabeza los rankings de temporalidad entre los países de la OCDE ya que los sectores más afectados son los relacionados con el turismo y la agricultura.

Sin embargo, el efecto lunes se está extendiendo a otros sectores con el fin de evitar los costes salariales durante los fines de semana, de manera que un  trabajador es dado de alta el lunes para ser dado de baja el viernes de la misma semana y el lunes siguiente, el mismo puesto de trabajo volver a ser ocupado repitiendo la misma fórmula que afecta ya, no sólo a los clásicos sino también a otro tipo de empleos como los sanitarios y a los que forman parte del sector que representa STC.

Parece claro que la última reforma laboral ha hecho que se agudicen muchos ingenios, que no se hayan conseguido mejorar condiciones de trabajo, sino todo lo contrario, y que tampoco se mejoren las cifras de desempleo.

Por ello, en STC seguimos del lado de los que necesitan otra regulación, una que permita que nuestra sociedad avance hacia la mejora de las condiciones laborales para todos y no sólo para unos pocos.
Gabinete de Prensa del STC